Durante una de nuestras salidas el mes pasado tuvimos la suerte de vivir un avistamiento poco habitual: un rorcual común, que aunque ya los hemos visto en diferentes ocasiones, esta vez pasó nadando muy pegado a nuestra embarcación. Esto nos permitió observar con claridad su tamaño y su forma mientras continuaba su trayectoria en aguas del sur de Tenerife.
El rorcual común es el segundo animal más grande del planeta, solo por detrás de la ballena azul. Los adultos pueden superar los 20 metros de longitud y alcanzar más de 50 toneladas de peso. A pesar de su tamaño, se trata de una especie muy rápida y eficiente en el agua, capaz de recorrer largas distancias en mar abierto.

Su cuerpo es largo y estilizado, con una aleta dorsal pequeña situada hacia la parte posterior del cuerpo. Una de sus características más curiosas es su coloración asimétrica: el lado derecho de la mandíbula suele ser más claro que el izquierdo. Este rasgo es único entre los grandes rorcuales y ayuda a los investigadores a identificar la especie cuando emerge en superficie.
El rorcual común es una especie que habita en todos los océanos del mundo. En el Atlántico Norte existe una población que realiza desplazamientos estacionales entre distintas zonas del océano. Parte de estos movimientos incluyen el paso por aguas cercanas al archipiélago canario.
Aunque no es una especie residente en Tenerife, se sabe que los rorcuales comunes visitan regularmente las Islas Canarias durante sus desplazamientos por el Atlántico. Estos movimientos suelen estar relacionados con rutas migratorias y con la búsqueda de alimento, especialmente en zonas donde se concentran peces y pequeños organismos marinos.

Las aguas profundas que rodean Tenerife y el resto del archipiélago forman parte de estas rutas oceánicas. Por este motivo, aunque los avistamientos no son frecuentes, cada año se registran observaciones puntuales de rorcuales comunes en diferentes puntos de Canarias.
Encuentros como este recuerdan la diversidad de especies que pueden aparecer en el entorno marino del sur de Tenerife.
Cada salida al mar es diferente. Y aunque muchas veces los protagonistas son los calderones tropicales o los delfines mulares (especies residentes), el océano puede sorprender con la presencia de grandes ballenas como el rorcual común, uno de los gigantes más impresionantes del planeta.
Si quieres vivir una experiencia de observación responsable de cetáceos en Tenerife y descubrir la diversidad de especies que habitan estas aguas, puedes consultar nuestras salidas diarias y reservar tu plaza en nuestra web.

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